Lo que puede hacer Peña Nieto

Por Claudia Herrmann

Peña Nieto.

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Claudia Herrmann
Presidente de la
Asociación de
Mujeres Empresarias y Profesionales de Dallas

Cuando un acosador (bully o bulleador) en la escuela enfoca sus agresiones hacia una víctima que selecciona por su real o aparente debilidad, los expertos aconsejan que la víctima acuda a las más altas autoridades de la escuela a así como a sus padres o personas de confianza, para recibir el apoyo e intervención de éstas para ponerle un alto definitivo al acosador. Cuando el bullying se realiza en el lugar de trabajo (conocido como mobbing) se aconseja a las víctimas acudir al departamento de recursos humanos de la empresa y recibir el apoyo institucional para detener la destructiva conducta. Los expertos coinciden en que lo peor que puede hacer la víctima es no hacer nada, o peor aún, intentar congraciarse con el bulleador o mobbeador. 

Los expertos también concuerdan en que el diálogo, a menos que sea moderado por una autoridad, suele ser fútil, porque el bulleador o mobbeador no va a escuchar ningún argumento racional. Al contrario, buscará impunemente dar rienda suelta a sus agresiones que sólo irán escalando a medida que su víctima permanezca indefensa.
¿Pero cuando es una nación la que sufre del acoso de un individuo? A todo el mundo, excepto a los norteamericanos blancos, protestantes y anglosajones, le queda claro que la Casa Blanca está ocupada por el mayor bulleador del mundo, cuyo obscuro objeto de su escarnio son México y los mexicanos. México es una víctima fácil: no tiene un ejército ni armamentos capaces de defender al país en caso de una invasión, es un país que históricamente ha sido y sigue siendo una colonia económica de Estados Unidos con todo lo que ello implica, es un país con un sistema legal disfuncional, con una clase política y empresarial corroída por la corrupción, y para rematar, es un país liderado por un presidente percibido como corrupto, estulto y débil que tiene un apabullante 88% de reprobación por parte de sus propios habitantes.
¡Pobre México! Por si la cercanía con Estados Unidos no fuera flagelo suficiente, el Presidente de Estados Unidos ha convertido a su vecina nación en chivo expiatorio y ha hecho del ataque incesante y sin tregua a la nación vecina plataforma de su campaña política. Hasta ahora la estrategia del presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha sido la de poner a México como tapete para que lo pisotee Donald Trump. El extraditar al buscado narcotraficante El Chapo Guzmán ha sido el más reciente gesto de sumisión.
A Peña Nieto a estas alturas le debe quedar tan claro como el agua que Trump es un individuo que hace exactamente lo que dice que va a hacer. Trump prometió durante su campaña que en su primer día en la silla grande retiraría a Estados Unidos del TPP. El lunes 24 de enero, el primer día hábil después de su toma de posesión, fue exactamente lo que hizo al firmar una orden ejecutiva al respecto. Trump prometió renegociar el Tratado de Libre Comercio para obtener condiciones mucho más favorables para Estados Unidos, es decir, pisotear a México y de paso a Canadá, y ganar haciendo perder a sus naciones vecinas.
¿Qué debe hacer Peña Nieto? En primer término debe entender que un bulleador como Trump no va a escuchar razón alguna porque vive en su realidad alternativa, siendo irrelevante si la misma está conformada por las mentiras que él profiere o desea escuchar.
El aplicar políticas comerciales espejo es un segundo paso pero no es suficiente. En tercer término Peña Nieto debe tomar acciones contundentes para acabar con la corrupción que ha corroído hasta las más profundas entrañas de la sociedad mexicana. Pero lo más importante es que debe, con anuencia del congreso, cambiar las leyes fiscales del país para fomentar tanto la inversión extranjera como la mexicana bajando los impuestos y facilitando los pagos de los mismos. Debe impulsar la producción agrícola para que México deje de importar alimentos como el maíz de Estados Unidos o alternativamente, importarlos de otros países y aprovechar los muchos tratados de libre comercio que tiene suscrito el país. Debe promover la marca México y alentar a los productores nacionales y el consumo de productos nacionales. Tal vez rescatar el antiguo slogan “lo hecho en México está bien hecho” puede ser un buen primer paso.
Hasta la próxima y buena suerte. Claudia Herrmann es Presidente de la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Dallas cherrmann@amepusa.org

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