Cada día es más dificil manejar con responsabilidad y respeto

Por Arnoby Betancourt

La manera de conducir identifica a la persona.

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Dallas, Texas. Con suma preocupación, las autoridades del Metroplex, están analizando el aumento desmedido de los casos de furia al volante. Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras, las estadísticas muestran que los casos de conductores en estado de ira son cada vez más frecuentes y con resultados más letales.

En el área del Metroplex se han presentado múltiples casos con personas fallecidas después de presentarse tiroteos de carro a carro, aunque hay información de muchos casos en donde no se ha causado la muerte pero si lesiones y amenazas. Los expertos hablan de diversas causas, entre ellas el estrés con que se vive hoy y la agresividad de las personas, aunque hay otro factor más preocupante, del que no se habla, que es el incremento del accionar del crimen organizado.
En un estudio, el 72% de los conductores consultados sobre tales incidentes, respondieron que en algún momento pensaron en tomar venganza y llevarse por delante a esos conductores agresivos es irresponsables. Las nuevas leyes de Texas que han permitido el uso de armas a las personas, son también un factor generador de toda esa violencia en las carreteras, pues un alto porcentaje de estos incidentes de tráfico, se están resolviendo con armas de fuego.
La Organización Mundial de la salud (OMS) en sus recomendaciones para mejorar la seguridad vial a nivel mundial no utiliza ni una sola vez el término “accidente” para referirse a los siniestros viales. El término accidente como sinónimo de percance, incidente o contratiempo, estando ligado al factor humano como protagonista, tiene más elementos de causalidad que de casualidad. Por eso, antes de calificar un hecho como fortuito o accidental, habría que tenerse en cuenta otros factores, como por ejemplo, responsabilidad, previsión, viabilidad, seguridad preventiva, etcétera.
La agresividad, aplicada a la conducción, la podemos definir como cualquier forma de comportamiento que directa o indirectamente intenta provocar, perjudicar o causar daño de cualquier tipo a otras personas que comparten la vía pública.
Por tanto, si observamos los tipos o de conductores, el perfil del conductor agresivo encajaría con la persona grosera, impulsiva e impaciente que a los mandos de cualquier vehículo, realiza acciones contrarias a las buenas prácticas de comportamiento en sociedad, con actitud negativa a la conducción, generando obviamente riesgos con fatales consecuencias.
Frenar repentinamente el vehículo para provocar que el de atrás frene bruscamente, gritar al conductor del vehículo que tarda en realizar un estacionamiento o maniobra por falta de espacio, incorporarse bruscamente en el carril provocando el frenado del vehículo que circula por la vía principal, aproximar el vehículo a la parte trasera del que nos precede, estacionar el vehículo de forma que impida a los ocupantes del vehículo de al lado abrir alguna de sus puertas, etcétera, son comportamientos agresivos en la conducción que pueden ser la antesala de un incidente no deseado pero sí, muchas veces, provocado por nosotros mismos.
El comportamiento cotidiano del día a día muchas veces lo trasladamos a nuestra forma de conducir, es decir, vamos con prisa al trabajo por culpa de esa llamada a última hora y cuando cogemos el coche pisamos más a fondo el acelerador creyendo que vamos a llegar antes.
Esta conducta casi siempre termina con el estacionamiento irregular, es decir, aparcar como sea y sin pensar en los demás. De ahí, que pudiera aplicarse la frase hecha: dime cómo aparcas el vehículo y te diré quién eres para definir en sentido peyorativo la maniobra de la persona que va a los mandos del vehículo.
La manera de conducir identifica a la persona. El hecho de no obedecer las señales de tráfico supone incumplir las normas de convivencia y por tanto, puede llevar consigo una sanción. Sin embargo, en acciones concretas como, por ejemplo, estacionar el vehículo en un aparcamiento público y con espacio suficiente puede reflejar, independientemente de si el estacionamiento está bien o mal hecho, la propia personalidad del conductor.
En una publicación de “Circula Seguro” sobre educación vial titulado “Dime como estacionas el vehículo y te diré quién eres”, nos dice que la forma de conducir, así como cualquier otra conducta social, puede identificar a la propia persona. Un estudio junto a un dibujo de una zona de estacionamiento, explica la relación existente entre la forma de realizar el parqueo del auto y los trastornos de personalidad de los individuos.
arnoby@elhispanonews.com

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