El día de pago igualitario

Por Claudia Herrmann

El cálculo de la igualdad de retribución significa que una mujer debe haber trabajado durante todo un año y hasta bien entrado el próximo año para percibir lo mismo que los hombres percibieron en un año.

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Las organizaciones no gubernamentales que se abocan a la igualdad de género en el ámbito laboral publicitan el Día de Pago Igualitario. De hecho, son varias las fechas, y van aparejadas con porcentajes, a saber:

15 de marzo Mujeres Asiáticas (88%)
12 de abril Mujeres Anglosajonas (79%)
23 de Agosto Mujeres Afroamericanas (63%)
14 de Septiembre Mujeres Nativas o Indígenas (59%)
1 de Noviembre Mujeres Latinas (54%)

El Día de Pago Igualitario (Equal Pay Day en inglés), que en términos generales se “celebra” el 12 de abril de 2016, representa el número de días aproximados que las mujeres deben trabajar en el año en curso para ganar el mismo sueldo que los hombres ganaron el año anterior. Las mujeres anglosajonas deben trabajar cuatro meses y 12 días adicionales a un año laboral normal para ganar lo mismo que los hombres, y ganan 79 centavos por cada dólar que gana un hombre. Para las mujeres afroamericanas el esfuerzo es casi el doble, pues deben trabajar ocho meses y 23 días más, además del año laboral, para tener el mismo nivel de ingresos que sus contrapartes masculinas y sólo tienen el 63% del ingreso que tiene un hombre. Las mujeres latinas son las más rezagadas, pues sólo ganan 54 centavos por cada dólar que gana un hombre en este país y deben trabajar once meses más si aspiraran a ganar lo mismo que los hombres.

En otras palabras, el cálculo de la igualdad de retribución significa que una mujer debe haber trabajado durante todo un año y hasta bien entrado el próximo año para percibir lo mismo que los hombres percibieron en un año. La brecha salarial de género representa un patrón que ha existido durante muchas décadas, y refleja las múltiples barreras que existen para que haya igualdad en la remuneración, incluyendo la discriminación de género y la discriminación salarial basada en cuestiones como la etnia o la raza, la segregación de las mujeres a los empleos peor pagados y su exclusión de los puestos laborales no tradicionales que pagan salarios más altos, así como la falta de políticas laborales que hacen que sea difícil para las mujeres que son cabeza de familia poder ausentarse sin sufrir penalizaciones económicas. Inclusive se les ha negado a las mujeres obtener días de descanso por causas de maternidad.

Si extrapolamos la fecha tradicional de publicitación de este día, es decir el 12 de abril, y los 79 centavos de dólar, estamos hablando de que las mujeres en promedio ganan $10,800 menos al año que los hombres haciendo el mismo trabajo. Estos ingresos son un promedio que describe el pago que percibe un trabajador ubicado en la media exacta de todos los trabajadores (en una categoría), que trabajan al menos 35 horas a la semana, y al menos 50 semanas al año, e incluye sólo las cantidades que las personas reciben en sus cheques o depósitos de pago, es decir, no considera bonos de actuación, comisiones de ventas o conceptos similares. Si la vida laboral de una mujer se extiende durante 40 años, estamos hablando de una descomunal pérdida de ingresos que excede los $400,000.

Al paso actual, las mujeres (anglosajonas) no podrán aspirar a la igualdad salarial sino hasta 2059, a pesar de que la Ley de Igualdad Salarial ostensiblemente protege a las mujeres trabajadoras y ordena que ganen lo mismo que los hombres por los mismos trabajos. A nivel mundial la igualdad salarial llegará a las mujeres en largos 118 años.

La Organización Nacional de Mujeres (NOW por sus siglas en inglés) fue la primera que publicitó el “Equal Pay Day”. Otras organizaciones femeninas se unieron a la publicitación de las fechas conmemorativas. En el Norte de Texas se fundó la organización Latina Coalition a principio de año para abogar por la igualdad salarial de las mujeres latinas, que son las que padecen la mayor discriminación salarial, especialmente aquellas que son indocumentadas. Enhorabuena por estas organizaciones, que ojalá tengan suficiente poder político para forzar a los gobiernícolas a proteger los derechos laborales de las mujeres.

Hasta la próxima y buena suerte. Claudia Herrmann es Presidente de la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Dallas cherrmann@amepusa.org

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