Ecologista ejemplar que mejoró su economía con la lluvia de ­­­la ciudad de México

Por Arnoby Betancourt

Adriana Bernal es una ejemplar ecologista.

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Dallas, Texas. Adriana Bernal,  una colombiana que ejerce como profesora de hábitos alimenticios para niños en una colonia de ciudad de México, le conto a la Agencia EFE como se beneficia del agua de lluvia para el uso sustentable del recurso hídrico en su casa: “Aprendí a hacer la captación de lluvia por necesidad, ya que inicialmente tenía que comprar pipas (agua de un camión cisterna) y ahora lo hago con menos frecuencia. La pipa de agua ahora cuesta entre 900 y 1.200 pesos mexicanos (entre 47 y 63 dólares).

La maestra Adriana vive en la colonia (barrio) Jardines de San Juan, en la delegación de Tlalpan, de la Capital Mexicana, y como sus gastos eran muy elevados, vio la necesidad de reducirlos y para ello busco mecanismos como el de captar agua lluvia y, para hacerlo de forma más eficiente, empezó a anotar desde el 2014 en un calendario las horas, frecuencia y cantidad en las que llovía.
Al cabo de unos meses se contactó con Isla Urbana, una organización que impulsa el desarrollo sustentable del agua con base en la captación de lluvia, y le instalaron su propio sistema en septiembre de 2014. El sistema de Isla Urbana tiene un precio de 6.700 pesos (354,38 dólares), aunque a Adriana le costó una tercera parte pues contó con un patrocinio, comentó a Efe el director de esa organización, Nabani Vera.
La captación de la lluvia empieza en el techo, de donde el agua baja hasta el “tlaloque”, nombre que recibe un recipiente cuadrado en donde la almacena y allí se separa la parte más sucia de cada lluvia para que no entre a la cisterna. A través de un conducto, el agua de lluvia limpia del tlaloque se desplaza hasta la cisterna. Cuando quiere sacarla de su cisterna de cemento, el agua sale bombeada y pasa por el primer filtro de acero inoxidable, que elimina las impurezas.
Después de eso, el agua pasa por un segundo filtro, el de carbón activado, que es el que quita los olores, y a partir ahí una manguera lleva el agua hacia adentro. La profesora colombiana explico que el agua de hoy en día tiene más contaminación, fenómeno que percibe cuando limpia su losa (vajilla), pues a su alrededor hay una gruesa capa amarilla de grasa, lo que hace que tenga que drenar las tuberías dos veces al año en vez de una.
Muy preocupada la maestra Bernal comento: “Hoy en día hay una capa de contaminación en el cielo que no me deja ver si viene o no la lluvia. Para esta zona, en esta época yo ya había recolectado unos 40 centímetros cúbicos de agua y ahora no he recolectado más de 10 centímetros cúbicos de agua. Eso implica que yo ya tengo que comprarme una pipa de agua más”.
Pero por otro lado, la ecologista Adriana Bernal esta gratamente sorprendida ya que, después de cuatro años, sus vecinos empezaron a interesarse por el sistema de captación de agua y lo fueron aplicando en sus hogares, pues se percataron de que “vale la pena utilizar bien los recursos naturales”, apuntó.
Sus vecinos dudaban de la calidad del agua de lluvia, decían que les parecía demasiado turbia, pero ella les explicó que si la dejaban reposar una semana o quince días, el agua sucia baja sola y se puede recoger la limpia.
Adriana también implementó un sistema de captación de calor solar para poder tener agua caliente, sobre todo desde noviembre hasta febrero, ya que el agua sale muy fría, y ello le permite ahorrar gas. Asimismo recicla el agua de la lavadora, la cual después de ser utilizada hasta en cuatro ciclos de lavado le sirve para lavar los baños y los trapos sucios.
La maestra colombiana, le pide al gobierno mexicano que capacite a las comunidades para que aprovechen los recursos naturales. El agua tiene que ser utilizada de modo más eficiente en todo el mundo y la responsabilidad de encontrar soluciones descansa tanto en los países ricos como en los pobres; así como también deber ser un compromiso de todos cuidarla.

Algunos datos para reflexionar:

(Datos de la ONU, Organización de Naciones Unidas; UN, por sus siglas en inglés)
● 1.100 millones de personas viven en el mundo sin agua potable.
● Más de 2.200 millones de habitantes de los países más pobres, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene.
● La mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua.
● Para el año 2017 cerca de 70% de la población mundial tendrá problemas para acceder a agua dulce.
● Para 2025, aproximadamente el 40% de la población vivirá en regiones donde escasea el agua.
● En aproximadamente dos décadas, casi la mitad de la población del mundo enfrentará una escasez grave de agua. Esto provocará guerras y conflictos ya que más de 260 cuencas fluviales alrededor del mundo están compartidas por dos o más países.

arnoby@elhispanonews.com

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