Conozca y cuide su hígado

La mejor manera de mantener el hígado sano es alimentarse bien, reducir el consumo de alcohol, tener más cuidado con la ingesta de medicamentos, no fumar, hacer ejercicio y vacunarse.

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Dallas, Texas. En esta época de festejos, hay que cuidar los buenos hábitos alimenticios del exceso de grasa y alcohol, ya que el más perjudicado es el hígado. Este es un órgano vital para el ser humano, que requiere de un cuidado constante para asegurar su buen funcionamiento. 

Si quiere vivir mucho tiene que cuidar este órgano, y no solo del alcohol sino de la obesidad. El hígado es imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo y tiene tantas funciones importantes que después de conocerlo a fondo, no va a querer descuidarlo. Si el hígado no funciona bien el organismo terminará envenenado.

¿Cuál es la función del hígado?
Este órgano es el encargado de limpiar la sangre de eso que no le hace bien, como las toxinas o el colesterol. Entre sus casi 500 funciones esta tomar los alimentos para convertirlos en energía y nutrientes. Por eso a él también se le debe la energía para trabajar, bailar, correr, etc. Y, por si fuera poco, interviene en la regularización de la coagulación de la sangre. Además de regular los niveles de las sustancias químicas y nocivas de la sangre, el hígado es la fábrica del cuerpo. Produce la bilis, que es necesaria para que se digieran los alimentos y también almacena vitaminas y otras sustancias como el glucógeno. El hígado es el único órgano que puede regenerarse cuando una parte de él se daña o se elimina. Por esa razón, se puede donar una parte del hígado de una persona viva. Este órgano, además de ser uno de los que más trabaja y ser el único que crece de nuevo, es el segundo más grande del cuerpo, después de la piel. Tiene un peso cercano a las tres libras y está ubicado en la parte derecha del cuerpo, por debajo de la caja toráxica

¿Cómo saber si está sano?
La mejor forma de conocer el estado del hígado es a través de un análisis de sangre. Por medio de una serie de pruebas de laboratorio, ‘perfil hepático’, se puede comprobar si el órgano tiene una infección, enfermedad o lesión. Por lo general, los diagnosticados tienen duplicados o hasta triplicados los índices de las enzimas hepáticas, que están acompañados de alzas en los niveles de azúcar, colesterol y triglicéridos. Son varias y de diferente origen las enfermedades que puede padecer el hígado. Por un lado, se encuentran las provocadas por un virus como las clásicas hepatitis, de la A hasta la E. Otras, como la cirrosis o el hígado graso, pueden aparecer por la ingesta de abusiva de medicamentos, toxinas o alcohol. También están las de procedencia autoinmune como la colangitis esclerosante primaria, la cirrosis biliar primaria y la hepatitis autoinmune. Unas congénitas como el síndrome de Gilbert, el síndrome de Crigler-Najjar, el síndrome de Rotor y el síndrome de Dubin-Johnson. Y el cáncer, que aunque no se trata de una enfermedad hereditaria, en algunos casos los genes influyen para que haya una predisposición a sufrir de enfermedad hepática.

¿Qué hacer para que no se dañe el hígado?
La mejor manera de mantener el hígado sano es alimentarse bien, reducir el consumo de alcohol, tener más cuidado con la ingesta de medicamentos, no fumar, hacer ejercicio y vacunarse. El alcohol provoca un daño grave, pero dejarlo no es la única forma de prevenir un daño hepático. Otras cosas que puede hacer por su hígado es tener un peso saludable, con una dieta balanceada y ejercicio. Por otro lado, si tiene algunos factores de riesgo para desarrollar hepatitis C, como haber usado drogas intravenosas, haberse practicado procedimientos como tatuajes, piercings, acupuntura, inyectología e incluso el manicure en lugares en donde se reutilicen los materiales, no sean esterilizados o no cuenten con medidas de bioseguridad o haber mantenido relaciones sexuales riesgosas sin condón, es importante realizarse la prueba POCT, que detecta la presencia de la infección en la sangre. Las hepatitis A y B tienen vacuna, así que puede asegurarse de contar con ellas. Por lo general, las enfermedades hepáticas son progresivas, pueden permanecer en silencio y por varios años antes de ser descubiertas. Hay algunos síntomas que podrían indicarle que algo no anda bien con el órgano. Cuando piel y ojos se vuelven amarillos es un indicio de ictericia, que advierte que hay demasiada bilirrubina acumulada en el organismo. Esto es señal de daño en el hígado, pues muestra que no está filtrando bien esta sustancia.

¿Cómo el alcohol perjudica al hígado?

Cuando se bbe más alcohol del que el hígado puede procesar, las células del órgano empiezan a sobrecargarse hasta que no pueden más y se dañan. Entonces, aparecen enfermedades como la cirrosis, hepatitis alcohólica y el hígado graso. Hay que tener en cuenta que, cuando la cirrosis se desarrolla por causa del consumo excesivo del alcohol, no se puede revertir el daño. Si se deja de beber, se puede detener el progreso de la enfermedad.
arnoby@elhispanonews.com

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