Una luz en el camino para Ada
Aldo Ernesto Barbosa | 7/12/2012, 3:16 p.m.
Dallas.- En medio de una fuerte contienda jurídica, diplomática y de sus familiares, la niñera peruana Ada Betty Cuadros Fernández busca, a través de un nuevo juicio, librarse de la cadena perpetua que pesa sobre ella desde octubre de 2006, cuando un juez la condenó por el homicidio de Kyle Lazarchik, de 15 meses de edad.
Aferrada a su tesis de inocencia, sustentada en nuevas pruebas y con la ilusión de encontrar su libertad en este segundo y definitivo juicio, Ada Betty, interpreta este como un proceso candente, sorpresivo y repleto de revolucionarias teorías.
El nuevo juicio que comenzó el pasado 9 de julio y se extenderá por varias semanas, intenta revertir el veredicto de vida en prisión de la ciudadana peruana emitido por un juez del condado de McKinney, en el mes de octubre de 2006.
Hija del médico veterinario Víctor Cuadros y la abogada Luz Fernández Morillo; Ada había llegado a Dallas procedente de Venezuela el 27 de abril de 2004, con la intención de conseguir el dinero que le permitiera pagarse sus estudios de derecho en su país de origen.
Una zancadilla del destino, sin embargo, le tenía preparada una verdadera odisea a esta joven con aspiraciones de abogada. El 13 de octubre de 2005, su vida apacible y rutinaria le dio un giro inesperado; luego que uno de los dos gemelos bajo su cuidado cayera accidentalmente y tras dos días de agonía, muriera a causa de un trauma cráneo-encefálico.
“Ella había renunciado a su trabajo quince días antes de la tragedia y tenía listo su boleto para regresar a Perú; sin embargo sus patrones le rogaron que los acompañara por dos semanas más hasta que ella misma eligiera a su sucesora. En ese mismo lapso de tiempo se produjo el accidente del niño”, recordó su madre Luz Fernández.
Pese al drama vivido, su progenitora cree que ha llegado la hora de la verdad y por eso se muestra confiada en que los abogados defensores lograran convencer a los doce jurados, al juez James Frye y los fiscales Crystal Lebois y Channel Miller, que la muerte del pequeño fue provocada por un accidente y no por la negligencia de su hija.
“Yo confío en que mi hija saldrá bien librada de este juicio porque está en manos de los mejores abogados del Norte de Texas”, recalcó Fernández a El Hispano News.
Optimismo y confianza
Para Pamela Lakatos y Roy Revees, abogados de la ciudadana peruana, que en septiembre próximo cumplirá 34 años de edad, existen pruebas suficientes que pudieran revertir la primera condena emanada por un tribunal de McKinney, la misma ciudad en donde se adelanta el segundo juicio.
Según Reeves, en este segundo juicio se podrá presentar el testimonio de David Gardner, un experto fabricante de muebles de cocina, para rebatir la teoría de la fiscalía, la cual se basaba en que Cuadros había golpeado al bebé contra la puerta de un gabinete de la cocina.
“En la puerta del mueble que yo instalé en la casa de los Lazarchik, no había evidencias de que algo o alguien lo hubiese golpeado y más bien era el resultado del uso que se le había dado", detalló el constructor de estos enseres.
Lakatos anticipó que será un juicio extenso y variado en sus argumentos. “No será un proceso fácil, pero el nuevo acerbo probatorio y la facilidad que nuestra defendida tiene ahora con el idioma inglés, nos permitirá adelantar una defensa apropiada. Nosotros sólo esperamos lo mejor para ella”, aseveró Lakatos a El Hispano News.
Por su parte, el cónsul general del Perú en Dallas, Javier Prado, señaló que para su país el caso de Ada Cuadros es una prioridad. “Dentro de mis funciones está la obligación de velar por las garantías del debido proceso y, por supuesto, constatar y apoyar una decisión en favor de nuestra compatriota”.
La niñera peruana, que también fue acusada de mentir a las autoridades en su primer fallo, intenta en este segundo laudo comprobar que la muerte del pequeño Lazarchick se produjo como resultado de un accidente.
La Fundación Ada Cuadros, creada por diversas organizaciones del metroplex, logró recaudar cerca de 75.000 dólares; una cifra que no alcanza a cubrir los 100.000 dólares que tiene el costo total de la defensa legal.
aldo@elhispanonews.com





