Acción Diferida: un comienzo halagador
Aldo Ernesto Barbosa | 8/1/2012, 4:19 p.m.
Dallas.- Mientras algunos estados como Arizona persisten en perseguir a los indocumentados, el gobierno del presidente Barack Obama ha tendido una mano a quienes, por distintas razones, se encuentran al borde de la deportación, quizá porque ha entendido que ellos representan el futuro del mercado laboral en Estados Unidos.
Se trata de los “Dreamers” o “soñadores”, un puñado de jóvenes sufridos y marcados por historias azarosas y complejas, en las que se incluyen la discriminación y el repudio. La mayoría llegaron muy jóvenes a este país y algunos ni siquiera conocen su nación de origen; pese a estas limitaciones están dispuestos a superar la adversidad.
Marco Martínez, un estudiante del grado 12 y con anhelos de convertirse en ingeniero mecánico, es uno de miles que apenas comienza a palpar su vulnerabilidad.
“Nunca había sentido temor o discriminación en este país, pues lo siento como mío; pero el día en que llegó la migra a mi escuela, ese día tomé verdadera conciencia sobre lo que significa tener un estatus migratorio en Estados Unidos”, dice este jovencito de 17 años y nacido en Juan Aldama- Zacatecas.
Traído por sus padres cuando apenas tenía seis meses de edad, Marco confiesa que aquel 12 de febrero de 2012 imaginó que lo iban a deportar por indocumentado: “sentí pánico, lloré y hasta pensé en salir corriendo; luego supe que andaban era tras un compañero que había cometido un crimen y eso me dejó un poco más tranquilo”, recuerda.
Al igual que Marco, Claudia Berenice Jacobo y Manuel Alejandro Serrato también han vivido momentos similares de zozobra y frustración por esa misma condición de residir en el país sin documentos legales.
“Yo terminé mi carrera de arquitectura y, aunque trabajo con una firma de arquitectos, no puedo ejercer a plenitud mi profesión y en muchos casos tengo que vivir escondido”, señala Manuel Alejandro, quien llegó los 15 años de edad desde su natal Guanajuato y en la actualidad tiene 28.
Claudia Berenice, de 26 años de edad y nacida en Morelia, Michoacán, se alista para comenzar su maestría en Ciencias de la Educación y Literatura en la Universidad Wesleyan de Texas, poco después de terminar sus estudios primarios y secundarios con honores. “Siempre he tenido el compromiso y la convicción de prepararme para ser la mejor; aunque no niego que me deprime no poder superar el desafío de estar indocumentada”, dice la agraciada estudiante que llegó a los 12 años de edad al Norte de Texas.
Una puerta que se abre
La buena noticia para estos tres estudiantes y otros miles que no cuentan con un estatus migratorio para vivir legalmente en el país, es que por su edad y otras condiciones, pueden ser beneficiarios de la nueva política del gobierno estadounidense conocida como Acción Diferida.
¿Qué es?
La Acción Diferida es una nueva disposición emitida por el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, que ordena suspender temporalmente las deportaciones de ciertos jóvenes y estudiantes indocumentados; es decir una “ventana” que se abre, pese a no conducir hacia un estatus permanente.








